Monday, September 19, 2005

Libro Verde 1

COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS
Bruselas, 18.7.2001
LIBRO VERDE
Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas

ÍNDICE
LIBRO VERDE: Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas
Introducción
¿Qué es la responsabilidad social de las empresas?
2.1. Responsabilidad social de las empresas: dimensión interna
2.1.1. Gestión de recursos humanos
2.1.2. Salud y seguridad en el lugar de trabajo
2.1.3. Adaptación al cambio
2.1.4. Gestión del impacto ambiental y de los recursos naturales
2.2. Responsabilidad social de las empresas: dimensión externa
2.2.1. Comunidades locales
2.2.2. Socios comerciales, proveedores y consumidores
2.2.3. Derechos humanos
2.2.4. Problemas ecológicos mundiales
3. Enfoque global de la responsabilidad social de las empresas
3.1. Gestión integrada de la responsabilidad social
3.2. Informes y auditorías sobre la responsabilidad social
3.3. Calidad en el trabajo
3.4. Etiquetas sociales y ecológicas
3.5. Inversión socialmente responsable
4. Proceso de consulta
Conceptos
Enlaces útiles de Internet

RESUMEN
1. Cada vez es mayor el número de empresas europeas que fomentan sus estrategias de responsabilidad social en respuesta a diversas presiones sociales, medioambientales y económicas. Su objetivo es transmitir una señal a los interlocutores con los que interactúan: trabajadores, accionistas, inversores, consumidores, autoridades públicas y ONG. Al obrar así, las empresas invierten en su futuro, y esperan que el compromiso que han adoptado voluntariamente contribuya a incrementar su rentabilidad.
2. Ya en 1993, la llamada del Presidente Delors a las empresas europeas para que participaran en la lucha contra la exclusión social dio lugar a una movilización importante y a la creación de redes europeas de empresas. Más recientemente, en marzo de 2000, el Consejo Europeo de Lisboa apeló en particular al sentido de responsabilidad social de las empresas en lo relativo a las prácticas correctas en materia de aprendizaje permanente, organización del trabajo, igualdad de oportunidades, inclusión social y desarrollo sostenible.
3. Al afirmar su responsabilidad social y asumir voluntariamente compromisos que van más allá de las obligaciones reglamentarias y convencionales, que deberían cumplir en cualquier caso, las empresas intentan elevar los niveles de desarrollo social, protección medioambiental y respeto de los derechos humanos y adoptan un modo de gobernanza abierto que reconcilia intereses de diversos agentes en un enfoque global de calidad y viabilidad. Si bien reconoce la importancia de todos estos aspectos, el presente documento se centra, principalmente, en las responsabilidades de las empresas en el ámbito social.
4. Esta actuación da lugar a la creación de nuevas asociaciones y esferas novedosas para las relaciones existentes en la empresa, con respecto al diálogo social, la adquisición de cualificaciones, la igualdad de oportunidades, la previsión y la gestión del cambio; a nivel local o nacional, con respecto al refuerzo de la cohesión económica y social y la protección de la salud; y de manera general, a escala mundial, respecto a la protección del medio ambiente y el respeto de los derechos fundamentales.
5. El concepto de responsabilidad social se aplica sobre todo en las grandes empresas, aunque en todos los tipos de empresas, públicas y privadas, incluidas las PYME y las cooperativas, existen prácticas socialmente responsables.
6. La Unión Europea está interesada en la responsabilidad social de las empresas en la medida en que puede contribuir positivamente al objetivo estratégico establecido en Lisboa: «convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social».
7. El presente Libro Verde tiene por objeto iniciar un amplio debate sobre cómo podría fomentar la Unión Europea la responsabilidad social de las empresas a nivel europeo e internacional, en particular sobre cómo aprovechar al máximo las experiencias existentes, fomentar el desarrollo de prácticas innovadoras, aumentar la transparencia e incrementar la fiabilidad de la evaluación y la validación. Propone un enfoque basado en asociaciones más profundas en las que todos los agentes desempeñen un papel activo.
1. INTRODUCCIÓN
8. La responsabilidad social de las empresas es, esencialmente, un concepto con arreglo al cual las empresas deciden voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medio ambiente más limpio. En un momento en el que la Unión Europea intenta determinar sus valores comunes adoptando una Carta de los Derechos Fundamentales, un número creciente de empresas europeas reconoce cada vez más claramente su responsabilidad social y la considera parte de su identidad. Esta responsabilidad se expresa frente a los trabajadores y, en general, frente a todos los interlocutores de la empresa, que pueden a su vez influir en su éxito.
9. Esta evolución refleja las mayores expectativas que despierta en los ciudadanos europeos y en todos los interesados la transformación del papel de las empresas en la nueva sociedad cambiante de hoy en día. Esto está en consonancia con el mensaje básico de la estrategia de desarrollo sostenible para Europa acordada en el Consejo Europeo de Gotemburgo de junio de 2001; a saber, que a largo plazo, el crecimiento económico, la cohesión social y la protección medioambiental avancen en paralelo.
10. Numerosos factores impulsan este avance de la responsabilidad social de las empresas:
· Las nuevas inquietudes y expectativas de los ciudadanos, consumidores, poderes públicos e inversores en el contexto de la mundialización y el cambio industrial a gran escala.
· Los criterios sociales influyen cada vez más en las decisiones de inversión de las personas o las instituciones tanto en calidad de consumidores como de inversores.
· La preocupación cada vez mayor sobre el deterioro medioambiental provocado por la actividad económica.
· La transparencia de las actividades empresariales propiciada por los medios de comunicación y las modernas tecnologías de información y comunicación.
Las empresas y su responsabilidad social
11. A medida que las propias empresas se enfrentan a los retos de un entorno en mutación en el contexto de la mundialización y, en particular, del mercado interior, aumenta su convencimiento de que la responsabilidad social puede tener un valor económico directo. Aunque la responsabilidad principal de las empresas consiste en generar beneficios, pueden contribuir al mismo tiempo al logro de objetivos sociales y medioambientales, integrando la responsabilidad social como inversión estratégica en el núcleo de su estrategia empresarial, sus instrumentos de gestión y sus actividades.
12. Cuando la responsabilidad social de la empresa constituye un proceso de gestión de sus relaciones con diversos interlocutores que pueden influir realmente en su libertad de funcionamiento, los argumentos comerciales son evidentes. Por tanto, la responsabilidad social debe considerarse una inversión y no un gasto, al igual que la gestión de la calidad. Así, pueden adoptar un enfoque financiero, comercial y social integrado, que desemboque en una estrategia a largo plazo que minimice los riesgos relacionados con la incertidumbre. Las empresas deben asumir su responsabilidad social a nivel internacional y europeo a lo largo de toda su cadena de producción.
En su documento de posición «Releasing Europe's employment potential: Companies' views on European Social Policy beyond 2000» la UNICE (Unión de Confederaciones de la Industria y de los Empresarios de Europa) hizo hincapié en que las empresas europeas se consideran parte integrante de la sociedad y actúan de una manera socialmente responsable; consideran que la
realización de beneficios es el principal objetivo de las empresas, pero no su única «razón de ser», y optan por una reflexión a largo plazo sobre las decisiones y las inversiones estratégicas.
El contexto político
13. A nivel europeo, el reto consiste en determinar la manera en que la responsabilidad social de las empresas puede contribuir al objetivo establecido en Lisboa de desarrollar una economía basada en el conocimiento competitiva, dinámica y socialmente cohesionada. El Consejo Europeo de Lisboa hizo un llamamiento especial al sentido de responsabilidad social de las empresas con respecto a las prácticas idóneas en relación con la formación continua, la organización del trabajo, la igualdad de oportunidades, la integración social y el desarrollo sostenible.
14. La Agenda Social Europea de la Comisión, aprobada posteriormente por el Consejo Europeo de Niza, puso de relieve el papel que puede desempeñar la responsabilidad social de las empresas para afrontar las consecuencias en materia de empleo y sociales de la integración económica y de mercados y para adaptar las condiciones laborales a la nueva economía. Además, la Cumbre Europea de Niza invitó a la Comisión a crear las condiciones para llevar a cabo una asociación eficaz con los interlocutores sociales, las organizaciones no gubernamentales, las autoridades locales y los organismos que gestionan los servicios sociales, e implicar a las empresas en dicha asociación para reforzar su responsabilidad social. El Consejo Europeo de Estocolmo acogió favorablemente las iniciativas tomadas por el sector empresarial para fomentar la responsabilidad social de las empresas e hizo referencia al Libro Verde como un medio para fomentar un amplio cambio de impresiones a fin de promover nuevas iniciativas en dicho ámbito.
15. La Comunicación de la Comisión sobre desarrollo sostenible, aprobada en el Consejo Europeo de Gotemburgo, hizo hincapié en la importancia de la responsabilidad social de las empresas: «La actuación pública también desempeña un papel fundamental a la hora de crear una mayor sensación de responsabilidad social colectiva y de establecer un marco por el que las empresas deban integrar consideraciones ambientales y sociales en sus actividades. [...] Debería animarse a las empresas a adoptar un enfoque proactivo en materia de desarrollo sostenible en sus operaciones, tanto dentro como fuera de la Unión Europea».
16. Este debate está también vinculado con la reflexión de la Comisión en el Libro Blanco sobre la gobernanza en la Unión Europea. Al contribuir considerablemente a crear un clima favorable al espíritu de empresa, la responsabilidad social de las empresas está también relacionada con el objetivo de la Comisión de crear la «Empresa Europa», es decir, una Europa dinámica, innovadora y abierta. La responsabilidad social de las empresas tiene implicaciones importantes para todos los agentes económicos y sociales, así como para las autoridades públicas, que deben tener en cuenta las prácticas socialmente responsables de las empresas en su propia acción. Varios
Estados miembros han reconocido su importancia y han adoptado diversas medidas para fomentarla. Todos ellos se enfrentan a desafíos semejantes, por lo que podrían extraer enseñanzas útiles de las experiencias de los demás. En general, la Comisión Europea podría fomentar la responsabilidad social de las empresas mediante sus programas y actividades. Además, es necesario asegurarse de que los enfoques de la responsabilidad social de las empresas sean coherentes y estén en consonancia con las políticas comunitarias y las
obligaciones internacionales. En Dinamarca, el Ministerio de Asuntos Sociales lanzó en 1994 la campaña «Our Common Concern - the social responsibility of the corporate sector» (Nuestra preocupación común: la responsabilidad social del sector empresarial) y creó en 1998 el Copenhaguen Centre. El Reino Unido designó en marzo de 2000 un Ministro competente en el ámbito de la responsabilidad social de las empresas (Minister for Corporate Social Responsibility). Además, se ha creado un grupo interministerial para mejorar la coordinación de las actividades de promoción de la responsabilidad social de las empresas en el Gobierno.
17. A nivel internacional, a través de, por ejempo, las políticas comercial y de
cooperación para el desarrollo, la Unión Europea incide directamente en ámbitos relacionados con el comportamiento de los mercados. Por lo tanto, el enfoque europeo de la responsabilidad social de las empresas debe reflejar y estar integrado en el contexto más amplio en que se inscriben diversas iniciativas internacionales, tales como el pacto mundial de las Naciones Unidas (UN Global Compact, 2000); la Declaración tripartita de la OIT sobre las empresas multinacionales y la política social (ILO’s Tripartite Declaration of Principles concerning Multinational Enterprises and Social Policy, 1977/2000), y las directrices de la OCDE para las
empresas multinacionales (OECD Guidelines for Multinational Enterprises, 2000). Aunque estas iniciativas no constituyen códigos de conducta de obligado cumplimiento, en el caso de las directrices de la OCDE están apoyadas por la voluntad de los gobiernos que las han suscrito de fomentar su cumplimiento por parte de las empresas. La Comisión Europea se ha comprometido a apoyar activamente las directrices de la OCDE1. El cumplimiento de las normas fundamentales de la OIT (libertad de asociación, abolición del trabajo forzado, no discriminación y supresión del trabajo infantil) es un componente esencial de dicha responsabilidad social;
convendría reforzar su control y acatamiento.
18. La principal contribución del enfoque europeo consistirá en aportar un valor añadido a las acciones existentes y completarlas:
– estableciendo un marco global europeo para promover la calidad y la
coherencia de las prácticas en materia de responsabilidad social de las
empresas mediante la elaboración de principios, enfoques e instrumentos
generales y la promoción de prácticas correctas e ideas innovadoras;
– apoyando planteamientos de buenas prácticas por lo que respecta a la
evaluación de la rentabilidad y la verificación independiente de las prácticas de
1 Las directrices de la OCDE incluyen también un mecanismo de aplicación en el que participan los gobiernos y los interlocutores sociales de los puntos de contacto nacionales. Además, su contenido abarca varios ámbitos de la responsabilidad social de las empresas, tales como el trabajo infantil y
forzado, las relaciones sociales, la protección del medio ambiente, la protección de los consumidores, la transparencia y la publicación de información reservada, la lucha contra la corrupción, las transferencias de tecnología, la competencia y la fiscalidad.
2 La Comisión elaborará una Comunicación sobre el fomento de las normas laborales fundamentales y la mejora de la gobernanza social en el contexto de la mundialización. responsabilidad social de las empresas, garantizando así su eficacia y credibilidad.
19. El presente Libro Verde tiene por objeto iniciar un amplio debate y recabar opiniones sobre la responsabilidad social de las empresas a nivel nacional, europeo e internacional. La Comisión espera que esta iniciativa desemboque en el establecimiento de un nuevo marco para el fomento de la responsabilidad social de las empresas.
2. ¿QUÉ ES LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS EMPRESAS?
20. La mayoría de las definiciones de la responsabilidad social de las empresas entienden
este concepto como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las
preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus
relaciones con sus interlocutores.
21. Ser socialmente responsable no significa solamente cumplir plenamente las
obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento invirtiendo
«más» en el capital humano, el entorno y las relaciones con los interlocutores. La
experiencia adquirida con la inversión en tecnologías y prácticas comerciales
respetuosas del medio ambiente sugiere que ir más allá del cumplimiento de la
legislación puede aumentar la competitividad de las empresas. La aplicación de
normas más estrictas que los requisitos de la legislación del ámbito social, por
ejemplo en materia de formación, condiciones laborales o relaciones entre la
dirección y los trabajadores, puede tener también un impacto directo en la
productividad. Abre una vía para administrar el cambio y conciliar el desarrollo
social con el aumento de la competitividad.
22. No obstante, la responsabilidad social de las empresas no se debe considerar
sustitutiva de la reglamentación o legislación sobre derechos sociales o normas
medioambientales, ni permite tampoco soslayar la elaboración de nuevas normas
apropiadas. En los países que carecen de tales reglamentaciones, los esfuerzos se
deberían centrar en la instauración del marco legislativo o reglamentario adecuado a
fin de definir un entorno uniforme a partir del cual desarrollar prácticas socialmente
responsables.
23. A pesar de que, hasta ahora, el fomento de la responsabilidad social ha correspondido
fundamentalmente a algunas grandes empresas o sociedades multinacionales, ésta es
importante en todos los tipos de empresa y todos los sectores de actividad, desde las
PYME a las empresas multinacionales. El aumento de su puesta en práctica en las
pequeñas y medianas empresas, incluidas las microempresas, es fundamental, porque
son las que más contribuyen a la economía y a la creación de puestos de trabajo.
Aunque muchas PYME ya han asumido su responsabilidad social, sobre todo a
través de su participación a nivel local, una mayor sensibilización y un apoyo más
importante a la difusión de las buenas prácticas podría contribuir a fomentar la
responsabilidad social entre este tipo de empresas. Las cooperativas de trabajadores y
los sistemas de participación, así como otras formas de empresas (cooperativas,
mutualistas o asociativas) integran estructuralmente los intereses de otros
interlocutores y asumen espontáneamente responsabilidades sociales y civiles.
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24. Algunas empresas que prestan una atención adecuada a los aspectos sociales y
medioambientales indican que tales actividades pueden redundar en una mejora de
sus resultados y generar crecimiento y mayores bebeficios. Se trata, para muchas
sociedades, de una actividad novedosa de la que aún queda por hacer una valoración
a más largo plazo. La incidencia económica de la responsabilidad social puede
desglosarse en efectos directos e indirectos. Se pueden derivar resultados positivos
directos de, por ejemplo, un mejor entorno de trabajo —que genere un mayor
compromiso de los trabajadores e incremente su productividad— o de una utilización
eficaz de los recursos naturales. Además, se logran efectos indirectos a través del
aumento de la atención que prestan a la empresa consumidores e inversores, que
ampliará sus posibilidades en el mercado. En sentido contrario, la crítica de las
prácticas comerciales desarrolladas por una empresa puede influir a veces
negativamente en la opinión que se tiene de ella. Esto puede afectar a los activos
fundamentales de la empresa, tales como sus marcas o imagen.
25. Las instituciones financieras recurren cada vez más a listas de control social y
medioambiental para evaluar los riesgos de los préstamos concedidos a las empresas
y las inversiones efectuadas en las mismas. Del mismo modo, el hecho de que una
empresa sea catalogada como responsable en el ámbito social, por ejemplo mediante
su inclusión en un índice de valores éticos, puede favorecer su cotización y aportarle
beneficios financieros.
Los índices sociales de los mercados bursátiles constituyen parámetros útiles para demonstrar
las repercusiones positivas sobre los resultados financieros de una selección basada en criterios
sociales: desde su creación en mayo de 1990, el Domini 400 Social Index (DSI) ha superado en
más de un 1 % al S&P 500 en términos de rentabilidad total anualizada y ajustada a riesgos,
mientras que el Dow Jones Sustainable Index ha crecido un 180 % desde 1993, en
comparación con el 125 % del Dow Jones Global Index durante el mismo período.
Es difícil evaluar de manera precisa qué factores determinan la rentabilidad financiera de una
empresa socialmente responsable. La investigación (Industry Week, 15 de enero de 2001) ha
demostrado que aproximadamente la mitad del rendimiento superior a la media de una empresa
responsable en lo social puede atribuirse a este comportamiento, mientras que la otra mitad se
explica por los resultados de su sector. Se espera que las empresas socialmente responsables
tengan beneficios superiores a la media, ya que la capacidad de una empresa para abordar con
éxito los problemas medioambientales y sociales puede ser una medida creíble de la calidad de
la gestión.
26. Es preciso mejorar nuestros conocimientos sobre la incidencia de la responsabilidad
social de las empresas en sus resultados económicos y realizar estudios adicionales al
respecto. Este es un ámbito de investigación en el que podrían colaborar las
empresas, las autoridades públicas y las instituciones académicas, labor que podrían
apoyar los programas marco de investigación y desarrollo tecnológico.
2.1. Responsabilidad social de las empresas: dimensión interna
27. Dentro de la empresa, las prácticas responsables en lo social afectan en primer lugar
a los trabajadores y se refieren a cuestiones como la inversión en recursos humanos,
la salud y la seguridad, y la gestión del cambio, mientras que las prácticas
respetuosas con el medio ambiente tienen que ver fundamentalmente con la gestión
de los recursos naturales utilizados en la producción. Abren una vía para administrar
el cambio y conciliar el desarrollo social con el aumento de la competitividad.
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